Edificios Art Deco en Ocean Drive
Sylvester Adams/Getty Images
Romance y diversión
La playa o la piscina son el territorio de descanso para los que acudan a SoBe en una escapada romántica o en busca de la soñada aventura. No a una hora muy temprana porque, o bien, en la noche anterior las sábanas fueron testigo de un recuerdo memorable o porque apenas se tocaron tras una intensa velada hasta altas horas de la madrugada en uno de los mejores clubs de Estados Unidos, abiertos hasta las 5 de la madrugada en su mayoría.

La playa de SoBe es escenario para el lucimiento de algunos de los cuerpos más bellos que uno contemplará en su vida si todavía no ha visitado las playas californianas que no quedan a la zaga. Modelos, aspirantes de fama y sobre todo la comunidad gay, que concentra sus bien trabajados abdominales en la arena de SoBe, mayormente entre la 5 y la 15 calle, convierten a esta playa en un lugar único. Entre octubre y marzo, SoBe se convierte en el escenario elegido por agencias de publicidad, grandes publicaciones, modistos y empresas de promoción para realizar sus sesiones fotográficas e incluso rodaje de películas.
Intersección de Ocean Drive y la 9th Street
Fabrizio Cacciatore/Getty Images

Con la cena en alguno de los fabulosos restaurantes de los hoteles de moda comienzan las veladas repletas de intensidad y deseo. ¿Quizás unas ostras, pescado de temporada y donuts calientes rellenos de crema de ruibarbo en el restaurante de Michael Schwartz del hotel Raleigh? Todo regado por deliciosos vinos y el obligado champagne. Sin dejar el Raleigh, la fiesta está al alcance de la mano en el Oasis, un espacio abierto entre el hotel y la playa, regado de lugares íntimos cubiertos de lona y a media luz. ¿O posiblemente las parejas apuesten por un Bao con lechón, tacó japonés y colada cubana en el Bazaar de José Andrés? ¿Y qué tal una freshwater eel, seared jumbo scallops y un Katsuya ceviche en el Katsuya de Starck? Los dos son los sugerentes restaurantes del hotel SLS. Y para bajar la cena, fiesta en el Hyde, el club del hotel, uno de los más sorprendentes de SoBe, donde quien es algo, se deja ver.

Otras alternativas provienen del hotel W y su restaurante Mr. Chow o su club The Wall. Uno ya clásico entre los habituales de SoBe es el Hotel Shore Club con el restaurante Nobu.

Avanzada ya la noche es obligado acercarse al legendario Club Mynt que se rehace y redecora entero cada verano, desde las alfombras a las lámparas pasando por el mobiliario. Por allí han pasado nombres como Ricky Martin, Paris Hilton, Lindsay Lohan, Britney Spears, Cameron Diaz, Mickey Rourke, Sean Penn, Jennifer Lopez, GiselleBundchen, Colin Farrell y Jamie Foxx.

Los clubs de SoBe son los que mayor ganancias producen en todo Estados Unidos. Como recomienda uno de los promotores de la noche al recién llegado: “Sólo hay dos maneras de acceder a un club de élite en SoBe para un varón y ninguna resulta barata: o acude uno flanqueado de dos señoritas monumentales o reserva mesa con botella”. La reserva cuesta un mínimo de US$500 y puede llegar hasta los US$20.000 dependiendo del evento, estatus de acceso VIP y la presencia de algún DJ de renombre en el local. ¿La clave para la reserva? El concierge del hotel donde se aloje y una buena propina.