South Beach (SoBe), corazón del distrito Art Deco de Miami Beach en Florida, respira sin cesar veinticuatro horas al día. La aparente calma que transmiten la playa, el mar, las compras y visitas a museos se transforma a la caída del sol con bulliciosas cenas en terrazas como paso previo a la intensa diversión nocturna en los mejores y más selectos clubs del país. Todos quedan embrujados con su colorido ambiente y sonidos musicales. En SoBe hay algo para cada cual.


Parece inverosímil que SoBe, la parte más septentrional de Miami Beach, 6,5 escasos kilómetros cuadrados, concentre tanta y variada sorpresa. Comenzando por cientos de edificios históricos, muchos de ellos Art Deco con sus tejados planos, estrictos muros de estuco o aterciopelados, coloreados y profusamente decorados, dependiendo al periodo en el que se erigieron. Veinte calles desde South Pointe Park hasta la Calle 21 conforman un universo tan variado como seductor.

Piscina del Hotel Raleigh
Nada más simple y práctico para imbuirse en la reciente historia de SoBe que recoger en el Centro de Bienvenida del Miami Design Preservation League, en la misma Ocean Drive, una cinta de audio tour para conocer al detalle cada rincón de este ya mítico destino. Bien sea caminando, en patines –la mejor manera de conocer SoBe según los locales–, en bicicleta o en segway, las fachadas de película de edificios ya emblemáticos y los locales más antiguos o modernos van tomando vida propia. Para los menos arriesgados se ofrecen también tours guiados placenteros para descubrir los secretos de SoBe. El Miami Beach Visitors Center también brinda una gran variedad de visitas al área, por tierra, mar y aire para los más aventureros.

Ocean Drive, la arteria neurálgica de SoBe, se encuentra regada de coquetos hotelitos color pastel, cafés, terrazas, tiendas, restaurantes y clubs, dormidos de día, bullentes de noche. El encanto se extiende mucho más allá, por toda la zona hasta llegar a un punto clave: el Museo de Arte Bass que bien se merece una parada estratégica.

Por la noche los restaurantes, clubs y el Fillmore del teatro Jackie Gleason convierten a SoBe en un destino inflamado de música, arte, diversión y cuna de mitos y leyendas.  En el escenario del Fillmore-Jackie Gleason de los años 50 se disfrutaba de espectáculos musicales, baile y ocasionales peleas de boxeo. Mientras, entre los espectadores se dejaban entrever leyendas como Frank Sinatra, Bob Hope o Jack Benny asiduos visitantes. Hoy en día, tras diversas renovaciones, el teatro vive una de sus mejores épocas con las actuaciones de artistas de renombre internacional. SoBe presenta muchas caras a descubrir según las necesidades del viajero. Desde el descanso en familia con niños, pasando por una escapada romántica en pareja o unos días de asueto para disfrutar libremente de todo lo que la vida ofrece y, por qué no, descubrir esa pasión que surge con más fuerza cuando es arrullada por las olas del mar, la música caribeña y las luces de neón.