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Para la mayoría de nosotros los problemas de salud, las enfermedades y el dolor son parte de la experiencia humana aunque no lo deseemos. A todos nos encantaría llevar una vida saludable, energética y libre de enfermedades para poder disfrutar de nuestros seres queridos, viajar y experimentar la satisfacción del día a día. ¿Es posible? La respuesta: SÍ y nunca es demasiado tarde para intentarlo.

Tu cuerpo tiene una capacidad innata para curarse: un extraordinario sistema de auto reparación que está en marcha constantemente. Es algo que has visto por ti mismo: si te cortas mientras te estás afeitando, puedes ver como el proceso de curación empieza casi de inmediato. Si te has roto alguna vez un hueso, entonces has experimentado la autocuración en acción. Sólo tienes que mantener inmóvil el hueso roto (en una escayola) durante algunas semanas y ¿qué es lo que ocurre? El hueso se cura solo. Y aunque las medicinas sin receta alivian los síntomas de un resfriado, es tu propio sistema inmune el que te hace recuperar la salud.

Mejorar tu propio poder de auto curación es algo que está bajo tu control siempre y cuando le des a tu cuerpo los recursos que necesita para curarse y para permanecer saludable. Esos recursos incluyen los niveles de autocuración física, emocional y espiritual.

>> Autosanación física
El aspecto físico incluye la nutrición, los suplementos y el ejercicio. Los estudios científicos están llenos de evidencias sobre la curación nutricional. Por ejemplo, hay miles de informes que demuestran que una dieta alta en frutas y vegetales protege contra las enfermedades del corazón y el cáncer. ¡Quizás no necesitemos tomar tantos medicamentos y pastillas para las enfermedades, sólo más frutas y vegetales! Una de mis estrategias básicas para la autocuración incluye el uso de suplementos nutricionales. Por esta razón, apoyo la ingestión de multivitamínicos, extractos de plantas como las bebidas verdes, ácidos grasos omega-3, proteínas de suero lácteo, pro bióticos y otros.