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Mujer multifacética, Roselyn Sánchez llega a todo. Actúa, canta, baila, produce y ahora cumple la misión más importante de su vida: ser madre.


Roselyn Sánchez recibió el 2013 a manos llenas con dos series en desarrollo, Exposos y Devious Maids. Casada con el también actor Eric Winter, la actriz ha retomado su carrera tras hacer un alto el año pasado para disfrutar de su deseada hija, Sebella Rose, nacida en 2011. “La maternidad es lo máximo. El sentimiento no tiene descripción. Es como haber recibido un ángel. Fue un embarazo deseado durante muchos años. Cuando te conviertes en madre ya no eres tú y tu carrera. Doy gracias a Dios todos los días por mi angelito”.

El reposo fue relativo ya que aprovechó el año para regresar a su primera pasión: el teatro con Los monólogos de la vagina durante unos días en Miami, además de estrenar la película Act of Valor. Por supuesto, no olvidó su otra pasión, las actividades filantrópicas. Una vez más, participó en su esperado Triathlon For Life, en Puerto Rico a beneficio de San Jorge Children’s Foundation y La Casa Cuna de San Juan.  Es también portavoz de PET SOS a beneficio de animales y de la Fundación Operación Sonrisa en Estados Unidos y Latinoamérica.

“Me encantan los niños y los animales”, afirma la actriz que tiene cuatro perros. Cuando le pidieron que fuese la madrina para niños con cáncer y lupus no lo pensó dos veces. “La satisfacción de ayudar a los demás es más importante que cualquier película”. Sueña con poder tomarse un par de años libres “como Angelina Jolie” para viajar por el mundo a defender la causa. Mientras llega esa nueva meta divide su tiempo para dar a los niños el mayor tiempo posible.

Participa activamente en la prueba física que recoge fondos para la causa y se entrena para ella, así aprovecha para mantenerse en forma. “Crecí bailando y lo sigo haciendo y ahora además hago cardio y me preparo para el triatlón”. También cuida su dieta comiendo razonablemente y haciendo un ayuno a base de jugos de frutas durante tres días dos veces al año. Eso le permite disfrutar esporádicamente de su comida favorita: “Soy adicta al puré de papa de Puerto Rico”.

¿Cómo llega a todo? “Con mucha gasolina”, comenta con humor. “Ímpetu, energía, disciplina y trabajar mucho” resume el secreto heredado de su mamá quien le enseño la mejor lección de su vida: cumplir metas.

Roselyn, de origen puertoriqueño, nació en San Juan un 2 de abril y estudió mercadeo en la Universidad de Puerto Rico antes de adentrarse en la carrera dramática. Inició su andadura en el programa de comedia Qué Vacilón. Se coronó como Miss Puerto Rico Petite (1993) y como Miss American Petite (1994). A los veintiún años viajó a la ciudad de los rascacielos para probar fortuna y estudiar actuación, dicción, inglés y baile.