Hotel Palacio del Inka en Cusco (Perú)

Cuando viajamos con la idea de hacer turismo cultural una de las cosas que más apreciamos es el hecho de llegar a un hotel lo más cerca de donde se encuentran los monumentos más sobresalientes, donde se encuentra “la acción”. En Cusco (Perú) este es el caso del Hotel Palacio del Inka situado en el distrito histórico frente al imponente Koricancha o Templo del Sol, a pocos minutos andando de la Catedral de Cusco y la Plaza de Armas, centro neurálgico de la ciudad. De estilo colonial, está construido sobre un antiguo palacio del Imperio inca. Desde la terraza del cuarto piso me pude deleitar con una vista espectacular de la ciudad.

Las 254 habitaciones del hotel cuentan con servicio de habitación las 24 horas del día, Internet, calefacción y corriente de 110 V / 220 V. Es un hotel romántico y acogedor, decorado al estilo cusqueño-barroco, contribuyendo a recrear la magia de la ciudad inca. En Cusco se hace bastante ejercicio con el simple hecho de caminar por la ciudad, pero me di cuenta que el hotel cuenta con su gimnasio por si acaso me quedase alguna energía por quemar. 

El restaurante Inti Raymi tenía una amplia carta de platos locales y de la cocina peruana, así como internacional. El café Kero me sirvió para alguna comida más ligera. En el bar Rumi, entre paredes incas originales, me dediqué a saborear el famoso pisco sour. Bueno, fue más de uno, en realidad.

También pude observar que contaba con su business center, varias salas para juntas o reuniones así como equipo audiovisual. Hay algunos que no podemos dejar el trabajo ni aun cuando estamos de vacaciones.

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Hotel  InterContinental  Miami
Tras un día de trabajo en el centro de Miami, ya se hacía tarde y era hora de descansar. A  lo lejos se vislumbraba la imagen de una bailarina danzando por encima de los edificios sobre el oscuro  telón de la noche. Al llegar al hotel  InterContinental Miami, el misterio se despejó. La bailarina se movía en una de las dos pantallas LED de 19 pisos de alto que animan e iluminan las fachadas.  En la marquesina del pórtico de entrada, una enorme pantalla LED exhibía videos y fotos.

Entré al vestíbulo,  donde había áreas rodeadas por “murales” con luces, música y pantallas de LCD personalizadas que exhibían  vídeos de la historia de Miami y de sus destinos artísticos y culturales. Pude ver a algunas personas en las mesas de centro entretenidos con las pantallas táctiles,  con tecnología integrada Microsoft Surface,  que permite explorar experiencias locales y actividades. Si no es por la escultura Spindle (El Eje), de 5,5 m  de altura y 70 toneladas de peso, obra de Henry Moore, que reconocí, habría pensado que me había equivocado de hotel.

Subí a mi habitación e inmediatamente vi que todo era nuevo, muy sofisticado, con muchas amenidades, tecnología y comodidades modernas. Me sentí a gusto.

El hotel había sufrido una renovación de US $30 millones de dólares, en una interesante mezcla de arte y tecnología, incluyendo el restaurante Toro Toro, una churrasquería contemporánea, del celebrado chef Richard Sandoval.

Con todo lo nuevo que el InterContinental tiene que ofrecer, la visita es obligada. 

www.icmiamihotel.com