Desfile de trajes típicos
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Ella es una persona sencilla y amable siempre con el objetivo de ayudar a la gente. Como ejemplo, trajo al rincón a Máximo Rezza, de 80 años de edad, quien lleva 42 años preparando dulces de maná (como mazapán). No hay recepción ni boda que se precie en Lima que no tenga sus manás, pero es la primera vez que expone sus productos al público. 
Igual ocurre con las hermanas Millán, que producen empanadas en un horno antiguo de más de 100 años en medio del salón en su casa y solo venden a aquellos que las conocen en Lambayeque, donde ellas viven. Estos son ejemplos, entre muchos otros, de dos auténticas joyas dignas de apreciar y, que por supuesto, merecen todo el apoyo que les pueda dar.

El Bazar era un pabellón donde se encuentran artículos, accesorios y productos para la cocina y el hogar, desde utensilios hasta todo lo necesario para construir o renovar la cocina, así como escuelas de gastronomía que brindan información sobre los cursos y carreras que ofrecen.

Ahora a comer
En este capítulo, la verdad es que no sabe uno por dónde empezar: cebiche, anticuchos, sánguches, papas rellenas, etc., etc. Por un lado están las casetas, concentradas en un área, con afamados restaurantes que normalmente no están al alcance de la mayoría pero que durante Mistura ofrecen platillos asequibles de alta cocina.

Por otro lado están las típicas carretillas y puestos callejeros que también tienen cabida en la feria con sus comidas populares y las cocinas rústicas, aquellas en las que los cocineros solo ejercen su labor en los pequeños pueblos o en el campo y que llegan a Mistura con su leña y su fuego.  De todo para todos.
Sin embargo las cocinas rústicas son sin duda las multitudinarias. Es típico ver grandes colas, de más de doscientas personas, esperar pacientemente el turno para comprar su porción de comida. ¿El éxito? Quizás es que para la gente de la ciudad no hay nada mejor que un chancho asado a la brasa de leña como si estuviera en el campo. Y como cada maestrillo tiene su librillo, lo más interesante es ver allí mismo cómo cocinan eso chanchos y los ingeniosos métodos que usan, amén de la tradicional parrilla sobre brasas.
Chancho al Palo
Guillermo de la Corte


Chancho al palo es el método en el cual el chancho, una vez limpio, está abierto y colocado a modo de sándwich entre dos parrillas metálicas las cuales se ponen sobre unos pivotes para hacerlos girar e irlos dorando por los dos lados a un fuego indirecto situado en el suelo.

En la caja china el chancho abierto se coloca sobre una malla metálica en el fondo de una caja de madera recubierta de acero inoxidable que se tapa y sobre ella se esparce brasas de carbón.

Otro método es el chancho o pollo al cilindro, que no es ni más ni menos que un barril de los que se usan para el petróleo (pero nuevo) colocado en posición vertical, con una abertura en la base donde se enciende la leña, unos enganches en la parte superior de donde se cuelgan las piezas de carne y una tapadera.

En cualquier caso, el resultado es asombroso. Crujiente por fuera y jugoso por dentro. Por dar una idea de la popularidad, Chancho al Palo Makatón vendió cerca de 32.000 porciones,  seguido de Chancho al Palo de Carlos Ramirez al filo de las 30.000 porciones y el Cilindro de Javi y la Caja China de Juan Talledo unas 22.000.

¡Me gusta! …y mucho
Mistura es mucho más que comer y beber. Está llena de conferencias de grandes chefs internacionales, de seminarios, charlas y foros en el Gran Auditorio Apega y espectáculos musicales al aire libre en la explanada de la Concha Acústica.

La feria está muy bien organizada y la calidad está por encima de todo. No todos los que quieren participar en Mistura pueden hacerlo. Hay un proceso de selección riguroso en función del compromiso del establecimiento con la calidad, las buenas prácticas sociales y ambientales, así como con los valores de humildad y generosidad.

Por otro lado, el control sanitario está vigilante en todo momento asegurándose de que las personas en contacto con la comida lleven la protección adecuada, con sus gorros y guantes, y un constante monitoreo de las temperaturas de almacenamiento y cocción de líquidos.

Así que si le apetece convertirse en un “misturero”, podrá “misturear” en la sexta edición de la feria que se llevará a cabo del 6 al 15 de setiembre de 2013. ¡Buen apetito!