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Millones de visitantes, y no precisamente aquellos con cámaras fotográficas, pantalón corto y gafas de sol, invaden México, en busca de un mejor clima para pasar el invierno. Se trata de las mariposas monarca que viajan hasta 5.000 km para disfrutar de la benevolencia del clima de ciertas regiones del país.


Entre los meses de agosto y octubre de cada año se producen masivas migraciones de millones de mariposas monarca desde el sur de Canadá y de Estados Unidos hacia los bosques de oyameles y pinos de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca localizada en partes de los estados de Michoacán y México, zona protegida por el gobierno mexicano y declarada Patrimonio de la Humanidad en el 2008. Allí es donde pasan el invierno y se desarrollan y aparean, para luego regresan a sus puntos de origen en la primavera. Es una de esas maravillas de la naturaleza que nos deja boquiabiertos, con más preguntas que respuestas, y que los científicos tratan de descifrar.

El hecho es que una de las características más destacadas de este insecto, independientemente de su belleza, es la de su resistencia y longevidad, ya que su ciclo vital es de hasta nueve meses, en comparación con otras especies que suelen vivir un promedio de veinticuatro días. Recorren aproximadamente 120 km diarios en un viaje de 33 días. ¡Increíble!

El gran misterio es cómo esos insectos regresan año tras año, generación tras generación, hacia a los mismos sitios en México, y cómo se orientan en su viaje de ida y vuelta. Siempre se ha pensado que es una cuestión genética y que se orientan por la posición del sol a través de sus antenas y de su ritmo biológico. Nuevos estudios de un grupo de neurobiólogos de la Escuela de Medicina de la Universidad Massachusetts han correlacionado dos proteínas fotoreceptoras que se encuentran en las antenas de las monarcas con la navegación de estos insectos usando el campo magnético terrestre.

Estas diminutas y coloridas visitantes, atraen a miles de otros visitantes, ahora sí, con cámaras fotográficas, pantalón corto y gafas de sol, y muchas veces tan coloridos como las propias mariposas, que se deleitan y asombran con este espectáculo de la naturaleza. En los últimos años se han detectado en la Biosfera doce santuarios de mariposas, de los cuales solo cuatro pueden ser visitados, a saber: Sierra Chincua, cerca de las ciudades de Sénguio, Tlalpujahua y Angangueo, y El Rosario, cerca de Ocampo, ambos en Michoacán; la Mesa, cerca de San José del Rincón, y El Capulín, cerca de Donato Guerra y San Juan Xoconusco, ambos en el estado de México. De todos ellos, El Rosario es el que cuenta con mejor infraestructura, a 184 km al este de Morelia y 209 km al oeste de la Ciudad de México.

En EE. UU., la mariposa monarca está considerada como el insecto del estado de Texas y en Minnesota, como la mariposa del estado.