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Que una prenda de vestir se convierta en símbolo de rebeldía juvenil no era tan común en los años cincuenta como ahora. Sin embargo, eso fue lo que ocurrió con los jeans.

En aquel entonces era inadmisible que un joven se presentara con ese atuendo en un baile de quinceañeras e incluso en ciertos cines y restaurantes. Se consideraba inadecuado para esas ocasiones ese pantalón vaquero, elaborado con una tela fuerte llamada mezclilla o denim. Pero a través de ídolos como James Dean y Elvis Presley, pronto sería un icono del inconformismo adolescente.

> Historia compleja
El vocablo denim proviene de una mezcla textil que se creaba en Nîmes en Francia (de Nîmes en francés suena muy similar en pronunciación a denim) No obstante, los primeros pantalones fabricados con este tejido se produjeron en Chieri (Italia) y eran exportados a través de Génova, teñidos con el color azul índigo importado de la India. La prenda formaba parte del vestuario de muchos marineros de la época. Así, la palabra jean procede precisamente de la frase “bleu de Gênes”, (Gênes en francés cuya pronunciación es similar a jean). El Diccionario de Oxford afirma que los jeans pueden ser tan antiguos como para datar de 1567.
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> Una idea ganadora
Al final del siglo XVIII las fábricas en los Estados Unidos ya producían mezclilla con algodón, pero el nacimiento de los jeans modernos debió esperar hasta el siglo siguiente, cuando Levi Strauss, comerciante californiano, tuvo la idea de utilizar en pantalones para los mineros, la tela fuerte que se usaba en tiendas de campaña. Un sastre cliente suyo le propuso patentar juntos la idea de colocar remaches de cobre en los puntos de más roce, como los extremos de las bolsas, y así nació, en 1873, el diseño tradicional.

> Más de un siglo después
En estos tiempos globales, la mezclilla se hace con algodón asargado de trama blanca y azul, teñida de azul índigo, como la antigua. Entre los más grandes productores mundiales de esta tela está la Compañía Industrial de Parras, en Coahuila (México). Fundada el 17 de febrero de 1870 por Don Evaristo Madero (abuelo de Francisco I. Madero, Presidente de México 1911-1913) y por Don Lorenzo González Treviño. Entre sus principales clientes están Levi Strauss & Co y Williamson Dickies Manufacturing Company.