El impresionante libro ‘At The Fights: Inside the World of Professional Boxing de Howard Schatz es prueba fehaciente de que la famosa frase “una imagen vale más que mil palabras” nunca fue más cierta.


El texto que complementa las imágenes no desmerece en nada. Boxeadores de diferentes rincones del planeta desvelan sus motivos altamente personales y a veces completamente inesperados, acerca de cómo hicieron de este polémico deporte su modus vivendi y el significado que tiene en sus vidas.

Resulta habitual que al abordar el tema del pugilismo surja siempre cierto nivel de polémica. Entre los más asiduos al deporte es casi seguro que tras una pelea de cartel internacional se desaten jugosas discusiones en torno al resultado. Las opiniones extraoficiales llegan a cobrar tal intensidad, que muchas cadenas de deportes avivan las opiniones de los periodistas asignados a cubrir los combates para encender y alargar todavía más la discusión. Es decir: el espectáculo de un enfrentamiento entre Pacquiao y Márquez, por ejemplo, no termina con el final de la pelea en el ring.

Desde que el pugilismo se convirtió en un “deporte oficial” siempre ha sido acusado de que pone en riesgo la integridad física de quienes lo practican. Todos recordamos las modificaciones a sus reglas tras varias muertes en el cuadrilátero. Por esa razón, no pocos organismos en pro de la salud abogan por su prohibición.

Este análisis, posiblemente superficial, es lo único que el público en general contempla. Aclarado este punto de gran importancia, debe resaltarse que las imágenes contenidas en At the Fights no lograrían comunicar lo mismo sin las íntimas reflexiones de sus protagonistas, como en el caso de Kassim Ouma, un peso mediano africano, quien aparece de perfil pegándole a una pera loca de color rojo.

Esa imagen que ocupa toda la página del lado derecho del libro, se acompaña a la parte izquierda con letras blancas que parecen escritas para ser pronunciadas en un susurro. Aquí se nos revela la verdad, el corazón de un ser para el que el boxeo es una liberación: “Fui secuestrado en Uganda a la edad de seis años por el Ejército de Resistencia del Señor (Lord’s Resistance Army). Ellos me alimentaron y me vistieron y éramos obligados a pelear en la guerra. Este grupo rebelde mataba y torturaba para lograr expulsar al Frente de Liberación Nacional de Uganda…”

En tres breves párrafos Ouma cuenta la infancia de un niño soldado que fue golpeado muchas veces por errores que no debió cometer, lo cual hizo del boxeo un deporte muy “accesible” para él. El mini relato culmina con la explicación del ugandés sobre el dinero que se embolsa: la mitad de lo que le corresponde se va a África para ayudar a esa gente. “Sólo quiero vivir bien y pedirle a mis fans que me quieran, que me mantengan en la cima, que me hagan subir la escalera y estar arriba”, afirma.

Desde luego, para los amantes del boxeo este libro de mesa es una joya. Sus 256 páginas y sus grandes dimensiones (34 x 28 cm) lo convierten en un “peso pesado”. 


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