• Image about Lila Downs

desta infancia en Oaxaca, la cantante Lila Downs, de padre escocés y madre de pura raíz mixteca, ha logrado introducirse en el circuito musical internacional gracias a su voz, tesón y a la colaboración de su esposo y productor, Paul Cohen.

El título de la nueva travesía creativa de Lila Downs se llama Pecados y Milagros. Considerada una de las cantantes contemporáneas más sólidas de México, Lila presenta en esta obra una gama de sonidos que van de la cumbia a la bachata y las canciones rancheras. Además de transportarnos al universo de las manifestaciones de la fe, pues está basado en la tradición religiosa de los exvotos mexicanos: ilustraciones en láminas de hojalata que se ofrendan a los santos en recuerdo y agradecimiento por un bien recibido, los arreglos son magistrales.

Nacida en Oaxaca (México) Lila es hija de la cantante mixteca Anita Sánchez y Allen Downs, un profesor de arte escocés-americano y director de cine. Creció en Oaxaca, California y Minnesota. Se graduó en la Universidad de Minnesota en antropología social y canto. Su visión musical es de naturaleza antropológica, tan variada como las culturas antiguas que siguen alimentando su inspiración. Downs por lo general se hace acompañar en su viaje musical por su banda de hace mucho tiempo, La Misteriosa, multicultural y multiinstrumentista que incluye a Paul Cohen, su colaborador, productor y esposo.

“La fe es muy importante para nuestra cultura”, afirma. “No tanto la religión ni el dogma, sino creer en un mundo mágico en el que existen los milagros y en el que podemos hablar directamente con nuestros santos”.

Su milagro lleva el nombre de Benito, “el regalo más grande que la vida me ha dado”. Tras 18 años de matrimonio con Paul Cohen, el bebé adoptado llegó a sus vidas hace escasos dos años. Ahora, Benito, de 20 meses, les acompaña de gira y Lila, ejerce de madre y artista a la vez siempre a la carrera.

Habla de su país, México, con el corazón en la boca. “Ahora más que nunca necesitamos la fe, con tanta violencia sin sentido. Nos hacen falta metáforas que nos ayuden a sobrevivir”.