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Hacemos homenaje a tres escritores que han dejado grandes huellas en el mundo de la literatura. Uno de ello ya inmortal celebra su bicentenario y los otros dos acaban de desaparecer físicamente de este plano pero pasan a la inmortalidad.


Charles Dickens
En la celebración del bicentenario de Charles Dickens, exploramos la vida personal y emocional del famoso escritor. Dickens es uno de los escritores más grandes y más queridos en el mundo. Leyendo sus obras nos transporta a la Inglaterra del siglo XIX con los extremos extraordinarios de la riqueza, el progreso, la pobreza y la desesperación.

Las biografías de Dickens publicadas sólo en los últimos 25 años constituyen una pila impresionante. Sin embargo, yo cambiaría ese montón de biografías por mágenes del famoso encuentro de Dickens, con su admirador Fyodor Dostoyevsky en 1862. Dostoievski se expresó así en una carta escrita años más tarde: “Me dijo que todos los personajes buenos y sencillos en sus novelas ... eran lo que él le hubiera gustado haber sido, y los villanos eran como él, o más bien el que encontró en sí mismo: la crueldad, los ataques infundados de la enemistad contra los que estaban indefensos y en busca de la comodidad, la eliminación de aquellos que
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debía amar ... Había dos hombres en el corazón de Charles Dickens: uno que siente o debería sentir y aquel que siente lo contrario. Él me dijo: ‘Aquel que siente lo contrario de los personajes del mal que he creado; aquel que se siente que un hombre debe sentir que trato de hacer mi vida’ ”.
Claire Tomalin, otra importante biógrafa de Dickens comenta, “Es como si, con Dostoievski, podía quitarse la máscara de la virtud perfecta que sentía que tenía que usar delante del público inglés”.
Mis amigos me preguntan cuál es la cita de Dickens que me caló más profundo, y yo digo: “Jamás debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas”. (Grandes Expectativas).

Carlos Fuentes
Los mexicanos se despidieron del emblemático escritor Carlos Fuentes, cuya reciente muerte deja enorme brecha en la escena literaria y cívica en el país. Nació en la ciudad de Panamá en 1928. Su padre era un diplomático mexicano y pasó su infancia en diversas capitales.

Fuentes será muy recordado por el público extranjero con novelas como La muerte de Artemio Cruz, Aura y El Gringo Viejo, este último dio origen a la película protagonizada por Gregory Peck y Jane Fonda. Sin embargo, estas obras representan sólo una fracción de las decenas de novelas, cuentos, guiones y ensayos que produjo durante una prolífica carrera.

Él continuó siendo una máquina de trabajar hasta el final de su vida, manteniendo una rutina disciplinada de la escritura que le permitió terminar novela tras novela, con un montón de tiempo para reflexionar sobre temas de actualidad a través de artículos de opinión en periódicos mexicanos y, a menudo, incisivos comentarios públicos dirigidos contra los políticos.

No obstante, el mismo presidente mexicano Felipe Calderón afirmó: “ Carlos Fuentes va a vivir en sus obras por varias generaciones de mexicanos. Él murió para ser amado aún más. ¡Que descanse en paz!”

Ray Bradbury
El mundo perdido del gran Ray Bradbury, maestro de la ciencia ficción y fantasía que transformó los sueños de la infancia en alienígenas telepáticos y románticos monstruos marinos. Y nos dejó una obra maestra, Fahrenheit 451.

A pesar de encontrarse abatido en los últimos años por un derrame cerebral que lo puso en una silla de ruedas, Bradbury se mantuvo activo hasta el final, produciendo nuevas novelas, obras de teatro, guiones y poesía.

Sus escritos van desde el horror al humor, del suspense a simpáticos enredos suspenso sobre irlandeses, negros y americanos de origen mexicano. Bradbury también hizo el guión de la película Moby Dick de John Huston, escribió para The Twilight Zone y otros programas de televisión, destacando The Ray Bradbury Theater.

Todos nosotros, los apasionados por el cine, el teatro y los libros, sentimos la pérdida de Ray Bradbury. Ray vivió 91 años.