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Comprar a través del Internet es muy conveniente pero puede convertirse en una pesadilla si no se toman las precauciones adecuadas. Y la mayoría son muy sencillas, simplemente de sentido común.


Para las nuevas generaciones es algo tan natural como enviar mensajes de texto en vez de hablar por teléfono o expresar sus pensamientos y sentimientos en 140 caracteres o menos. Aunque usted se considere un samurái digital, existen principios que todos debemos seguir para disfrutar de nuestras compras y ahorros y evitar las terribles consecuencias de una identidad robada.

Salir a comprar en línea sin tener su navegador y su antivirus al día no es buena idea. Yo sé que usted es una persona muy decente y que nunca visita sitios en línea de dudosa reputación pero la realidad es que los sitios confiables también son atacados y comprometidos por los bandoleros cibernéticos. ¿Qué quiere decir esto? Que durante una visita inocente a su tienda favorita, su computadora puede agarrar la gripe. ¿Cómo que la gripe? Desde convertir a su ordenador en un robot para atacar gobiernos hasta terminar con un troyano instalado que se roba toda la información relevante de su identidad. Los ataques maliciosos son tan variados como imaginativos y peligrosos. Así que cuando vea una alerta en la pantallaa que le indique que es tiempo para la actualización del antivirus, no la ignore.

Para hacer compras de una manera segura, el crédito es el rey y me refiero a las tarjetas. Para hacer cualquier transacción en línea, una tarjeta de crédito es la mejor forma de pago debido a que, vamos a hablar claramente: no es su dinero. No quiero decir que no tiene que pagarlo pero cuando hace la compra el riesgo lo corre la compañía que le otorgó la tarjeta y el dinero no sale de su cuenta hasta que tenga que hacer el pago. Si utiliza una tarjeta de débito, que puede ser utilizada como crédito, si la tarjeta es robada, el dinero sale de su cuenta directamente. Lo complicado viene después para demostrar que usted no hizo los cargos y lograr que el dinero se reintegre a su cuenta. Así que ya lo sabe: utilice tarjeta de crédito.