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Munshi ghat a la orilla del sagrado Ganges en Varanasi
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Un lento placer: travesía en tren por uno de los países más religiosos del mundo. De Varanasi a Rajastán pasando por el Taj Mahal, maravilla del mundo moderno.

El viaje al segundo país más poblado del planeta fue al corazón de India: Varanasi, ciudad milenaria y sagrada del Ganges. Según el hinduismo, morir aquí libera de las reencarnaciones y bañarse en el contaminado río purifica pecados.

No bien pisamos la calle surgió un mundo de autos, rickshaws (taxi-bicicleta), autorickshaw (moto-taxi), camiones, carros, vacas sagradas, perros, gente y excrementos por doquier. Nos abrimos paso al río y vimos un atardecer entre golondrinas y siluetas de templos.
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Las ruinas de Dhamek Stupa (Sarnath)
© dennis cox/getty images

Pero “el” momento es el amanecer. La gente va en silencio a los más de cien ghats (escaleras al río) a purificarse. Madrugué a las 5 de la mañana y paseé en bote con el sol asomando. Unos se bañan (vestidos), otros se enjabonan y se lavan los dientes. Impresionan los crematorios de Mani Karnika y Harischandra, activos las 24 horas desde hace milenios.

Detrás del ghat, por las callejuelas, las procesiones llevan al difunto envuelto en telas. Lo colocan sobre troncos, rezan y le prenden fuego. Cerca hay bazares y tiendas de seda donde uno se descalza y pasa horas viendo telas y saris, tomando chai y regateando.

Agra, ex capital del imperio mogol (que dominó India entre el siglo XVI y mediados del XIX) aún conserva bellos edificios mezcla del sobrio estilo islámico con el decorado hindú. Así resultaron construcciones como el Taj Mahal y el Fuerte Rojo, donde vivieron los emperadores mogoles.

El palacio amurallado alberga aposentos de mármol blanco con incrustaciones de piedra. Cerca está el mausoleo de Itimad-Ud-Daulah (o “pequeño Taj”) donde descansa el abuelo de Mumtaz Mahal, esposa favorita del emperador Shah Jahan que murió joven y a quien se dedicó el Taj Mahal. Lo ideal es apreciarlo desde las 6:30 de la mañana y ver cómo la luz lo colorea lentamente.