> Las Islas de la Bahía
Se trata de un archipiélago caribeño, que consta de tres islas principales: Roatán, Utila y Guanaja, y varias islas más pequeñas y cayos, como Cayo Cochinos. La popularidad de este destino estriba en que los arrecifes coralinos del archipiélago y del resto del país, convierten a Honduras en el segundo país en el mundo con más arrecifes coralinos después de Australia. Así pues, el buceo en todas sus modalidades, es el rey de las actividades.

Tras veinte minutos de vuelo de La Ceiba, ya deseoso, puse el pie en Roatán, la mayor y más conocida todas las islas. La isla de topografía montañosa con abundante vegetación, playas blancas, mar azul de aguas cálidas y transparentes, y desde luego, el maravilloso arrecife coralino, es todo un paraíso. Hay muchas escuelas de buceo, que independientemente de ofrecer instrucción, le llevan a los sitios claves donde sumergirse y ver el espectáculo marino.

Y hablando de espectáculos marinos, nada más impresionante que nadar con los tiburones. Si, lo ha leído bien, nadar con los tiburones en su hábitat natural en los arrecifes coralinos. A diez minutos en lancha de Roatán se sumergen los buzos, que deben estar certificados, a unos 20 m de profundidad y allí silenciosamente se pueden observar estas bellas criaturas desenvolverse majestuosamente en su elemento. Después de unos quince minutos en el que el corazón está sobrecogido de emoción (o miedo) el instructor suelta un cubo con comida y se produce una auténtica batalla entre ellos por un trozo de pescado. Un operador de video toma las escenas como un recuerdo inolvidable. En doce años de operación no ha habido ningún incidente. Personalmente no pude unirme a la aventura porque no tengo certificación de buceo (¡sí, claro!).

En su lugar, me fui a jugar con los delfines al Anthony’s Key Resort, en donde reside el Instituto de Ciencias Marinas que cuenta con más de veinte cetáceos para investigaciones por científicos de todo el mundo. Sin embargo, se permite zambullirse con ellos y sentirlos de cerca. De verdad es una de las experiencias más divertidas que he hecho en mi vida. Esos delfines son juguetones como niños de cinco años. Además, el resort es de los más completos en la isla para grandes y pequeños, pues ofrece absolutamente de todo, desde sus pintorescas cabañas, algunas sobre el agua, sin televisión, teléfono o Internet, a su gran escuela de buceo y moderna flota de barcos, pasando por un sinfín de actividades para unas vacaciones entretenidas y despreocupadas.

En Roatán además hay muchas otras actividades entretenidas como paddleboating, kayak, canopy, pesca deportiva, parasailing, windsurfing, cabalgatas por la playa o la selva y hasta la aventura de bajar al lecho del mar en un submarino diseñado para sumergirse hasta 900 m. Todo ello ha atraído la atención de la industria de los cruceros hasta el punto de haber construido un dique para que atraquen sus pasajeros disfruten en la isla, casi un millón por año.

Utila, la isla más pequeña de las tres principales, es una isla de fantasía. La mayor parte de la isla está deshabitada y virgen, dando oportunidad de explorarla y disfrutarla primitivamente. De nuevo los arrecifes coralinos, las playas de arenas blancas y mar azul turquesa, son los ingredientes básicos. La flora y fauna es espectacular, destacando, si tiene suerte de ver, al gigantesco e inofensivo tiburón ballena. La vida en general es mucho menos sofisticada y casual que en Roatán lo que se refleja en general, en precios más bajos en todo. La vida nocturna es muy simpática pues no hay muchos bares a donde ir y todo el mundo se da cita en los pocos lugares disponibles.

Guanaja es lo que podíamos llamar una isla perdida. Al igual de las otras islas, cuenta con los tres ingredientes principales, pero las instalaciones y servicios son más reducidos. Pero ello resulta ser mucho más interesante para aquellos más aventureros.