Actor haitiano Jimmy Jean Louis en la alfombra dorada
Anne Casalé

El Festival es el evento cumbre de todas las actividades cinematográficas que se realizan durante el año en la República Dominicana. Tiene como misión enriquecer la cultura cinematográfica del país, llevar el séptimo arte a todos los ámbitos de la sociedad dominicana y promocionar esta bella tierra como destino de producciones cinematográficas.


Cuando escuchamos sobre festivales de cine, lo primero que pensamos es en los pomposos festivales Nueva York, Cannes en Francia o Berlín en Alemania. Las estrellas cinematográficas de primer orden asisten para promocionarse ellos y sus películas en un ambiente competitivo con la esperanza de conseguir el primer premio,  aval que ayude a catapultar la película internacionalmente. El Festival de Cine Global Dominicano no es netamente competitivo; reúne a reconocidos cineastas, productores, actores, artistas y líderes de la industria cinematográfica mundial en un ambiente cordial y relajado para conocerse el uno al otro, intercambiar ideas y proyectos.

El Festival, que cumple siete años en esta edición del 2013, tiene un fuerte componente social. Su objetivo es enriquecer la cultura cinematográfica del país a través de una amplia y variada exhibición de películas a las cuales el público dominicano por lo general no tiene acceso. También intenta iniciar en el cine a la juventud,  expandiendo la apreciación del cine entre ellos. El cine en las escuelas contribuye a una mayor conciencia y comprensión de temas globales a partir de historias sobre eventos y personas que han dejado huella y a proponer soluciones y fomentar oportunidades individuales.

El otro componente importante es el de promocionar la República Dominicana dentro de la comunidad cinematográfica internacional y posicionarla como una alternativa deseable y viable para la industria cinematográfica, contribuyendo  al fortalecimiento del desarrollo económico del país y aumentando la visibilidad ante la prensa internacional.

La meta es ver a la República Dominicana como un gran escenario de producciones cinematográficas nacionales e internacionales. Para ello, la recientemente instaurada Ley de Cine 108-10, que proporciona las bases y generosos incentivos y ayudas, tanto para producciones nacionales como internacionales, es la herramienta clave para lograr ese desarrollo del cine en el país. Las ventajas de esta ley afectan positivamente incluso a las salas de proyección dentro del país.