• Ilustraci├│n del hombre en juego con el diablo y un ├íngel en cada hombro
> Respuestas al test

>> 1. El despertarse con la gripe
La razón más obvia para quedarse en casa es que usted pueda evitar pasar la enfermedad a otras personas. Después de todo, es probable que usted esté enfermo porque alguien no se tomó en serio el principio de no hacer daño a los demás, así que es hora de romper el ciclo. Pero hay una razón menos obvia y es el porqué lo éticamente inteligente es quedarse en casa y descansar (sin trabajar): porque es algo bondadoso y compasivo. Recordemos que la ética se refiere a cómo se trata usted a sí mismo así como a los demás.

>> 2. Multitarea en la calle
¿Controlamos la tecnología o ella nos controla a nosotros? Los teléfonos inteligentes y otros aparatos electrónicos pueden hacer nuestra vida más fácil, pero también puede crear problemas, como se ilustra en este escenario. La mujer, cuya atención no estaba donde debería estar, puso sin darse cuenta, en riesgo de lesiones e incluso de pérdida de la vida, del bebé, de ella misma y de los que estaban a su alrededor, por no ver los coches que se acercaban. A nadie le gusta los enfrentamientos, pero la regla de “evitar el daño” le dice que haga algo, que siempre es mejor que no hacer nada. Eso podría ser algo tan sencillo como esperar a que todo esté fuera de peligro, pidiendo a la mujer si tiene un segundo y luego gentilmente comentarle sus inquietudes. Manejándolo de la manera correcta, se le hace un gran servicio a ella y al bebé, y al hacerlo, traer lo mejor de ti mismo, también.

>> 3. Pateado en el avión
Me da vergüenza admitirlo, pero yo fui una vez el tipo de niño rebelde se describe en este escenario. Mis padres no eran irresponsables, sino que yo tenía mucha energía y no me gustaba estar encerrado en un avión. Esta es una de esas situaciones muy molestas que presenta un gran desafío para el quinto principio de la ética inteligente, pero la respuesta éticamente inteligente es tomar una respiración profunda, darse cuenta que el niño no le está molestando intencionalmente y decir algo a la persona responsable del niño como: “Sé exactamente cómo se siente la criatura. A mí tampoco me gustan estos vuelos largos. Pero le agradecería mucho que su hijo no patease mi asiento”. Una palabra amable y una sonrisa van muy lejos.

Los cinco principios de la ética inteligente son fáciles de decir y difícil para llevar a cabo. ¿Pero no está de acuerdo que estos principios son también la mejor manera de vivir? ¿Cómo sería el mundo si todos usásemos estos principios como la base de todo lo que hacemos? Me gustaría vivir en un mundo así y apuesto que a usted también.


> Sobre el autor

El Dr. Bruce Weinstein es el orador conocido como el Señor de la Ética. Sus últimos libros son Ética Inteligente (para adultos y del que este artículo ha sido adaptado) y ¿Todavía es engaño aunque no te pillen? (para adolescentes). Escribe para Bloomberg Businessweek en línea y es un invitado frecuente en programas de televisión nacionales e internacionales. Puede registrarse gratis en su boletín de noticias de ética en theethicsguy.com.