• Ilustración de una mujer que pasa una caja de comestibles a otra señora y una niña
© Kat Chadwick/Getty Images
> Los cinco principios de la ética inteligente

>> 1. No hacer daño
Este es el principio ético más fundamental de todos.
Debemos resistir el impulso de ser desagradable con alguien que ha sido ingrato con nosotros. Esto no supone una inacción total porque habrá casos en los que deberemos actuar para evitar que el daño llegue a otros en nuestra misión de “evitar el daño”.

>> 2. Hacer las cosas mejor
Evitar el daño no es suficiente. Debemos utilizar nuestro conocimiento y habilidades para ayudar a nuestros colegas, clientes, familiares, amigos y vecinos. Esto también implica cuidar de nosotros mismos.

>> 3. Respetar a los demás
Tratar a los demás de la forma que a nosotros nos gusta ser tratados. Hay tres maneras fundamentales de hacer esto:
a) Mantener confidencias
Si un amigo confía en ti, mantén el secreto y la discreción.
b) Decir la verdad
Es importante decir la verdad, pero también es importante a tener en cuenta los sentimientos de otras personas. Si te regalan un objeto horrible se puede decir: “Gracias por tu generosidad. No tenías que haberte molestado”.
c) Mantener las promesas
Hay que cumplir con las promesas que se hacen y no hacer promesas si no está preparado para satisfacerlas.

>> 4. Ser justo
La justicia significa dar a los demás. Mucho tiempo en el trabajo, descuidando a la familia es injusto, y por lo tanto, no es ético. Cuando alguien hace algo mal, un hijo, un empleado, hay que reprenderle sin dejarse llevar por la ira, para sacar lo mejor de esa persona.

>> 5. Atención
De los principios de la ética inteligente, la atención es el que menos hay en el mundo, pero el que es más apreciado cuando usted la recibe. Ser cariñoso, amable, compasivo o amoroso, son cualidades que Abraham Lincoln llamaba “los mejores ángeles de nuestra naturaleza”.