Affleck (The Town, Good Will Hunting), tomó el guión de Chris Terrio, basado en la obra autobiográfica The Master of Disguise de Antonio J. Mendez para recrear la operación encubierta a través de la cual el agente de la CIA, Tony Mendez, logró rescatar a los seis individuos que tras su escape permanecieron escondidos en la casa del embajador canadiense en Teherán. “Argo” se llamó el guión de la cinta de ciencia ficción canadiense que sirvió de coartada para rescatar a los rehenes (una película que sólo existió en papel) y esta es su historia.

Excelentes actuaciones encabezadas por el mismo Affleck, Alan Arkin, Bryan Cranston y John Goodman. La fotografía a cargo de Rodrigo Prieto un verdadero festín, la ambientación en los 70 impecable, excelente edición y el resultado una historia de la vida real, excelentemente bien contada.

Y en cine internacional no hay que dejar pasar un cuento de pobreza, abandono y negligencia; la vida de esos a los que algunos no quieren ver; la existencia de los que viven entre el privilegio pero no forman parte de él, esa es la trama de Sister (L’Enfant d’en Haut) de la directora francesa Ursula Meier (Home).

El drama nos lleva a una villa para esquiar en los Alpes suizos. En ese lugar de ostentación y regodeo, el jovencito Simón (Kacey Mottet Klein) de 12 años se las arregla diariamente para sobrevivir pasando inadvertido entre los poderosos, mientras les roba a placer. Simón cuenta con la venia de su hermana mayor Louise (Léa Seydoux) una chica con adicciones que aparece y desaparece de la vida del adolescente.
Con una fotografía impecable de Agnès Godard y una edición digna de reconocimiento por parte de Nelly Quettier, Meier con ojo analítico y tratando a su auditorio como seres pensantes regala una historia que literalmente, le helará la sangre.

Y entre extraordinarias actuaciones como la de Javier Bardem como el villano de James Bond en SkyFall, la de Maggie Smith en The Best Marigold Hotel, la de Denzel Washington en Flight o la de Naomi Watts en The Impossible, el prolífico 2012 sirve para asegurar que, para beneplácito de todos los amantes del séptimo arte, aún hay mucho por ver, en el oscuro rincón de una sala de cine.