• Image about Entre jerga y jerga
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¿Para qué sirve una jerga? Para limpiar y para... hablar. Bueno, realmente estamos ante una coincidencia: ‘jerga’ (trapo) y ‘jerga’ (modo de hablar de un grupo). ‘Jerga’ (trapo) proviene del latín ‘sérica’ (sedas). ‘Jerga’ (un habla) deriva del francés antiguo ‘jergon’ (‘gorjeo’ en español) y equivale al pipiar de las aves.

Las jergas pueden aparecer en el habla de cualquier grupo. No modifican realmente el propio idioma, pero sí le introducen palabras nuevas o cambian el significado de palabras usuales.

La letra de un tango dice: “Despistá; no seas chitrula, que te está enfocando el cana”. Esto equivale a “Huye; no seas tonto, que te observa el policía”. Aquí hay términos inventados y también cambio de significado (‘observar’ > ‘enfocar’).

Algunas jergas se crean para que no la entiendan los “no iniciados”, los ajenos al grupo. Esto ocurre con las jergas los jóvenes y con las de los delincuentes (la vieja germanía española). Esos lenguajes “cerrados” sirven también como signo de pertenencia: son como una bandera. Quien desee integrar un grupo, debe hablar como el grupo.

Algunas palabras se “traducen” a jergas nacionales; así, ‘amigo’ es ‘asere’, ‘cuate’, ‘vale’, ‘pata’, ‘causa’, ‘parce’, ‘socio’, etc.

Sin embargo, hay otras jergas que no pretenden excluir, sino que son propias de una profesión. Los toreros y los filósofos tienen sus jergas: ¿quién entiende “engendrar la cabezada” (en toreo) y “fenomenología del espíritu” (en filosofía)?

Las variantes del chicano no son jergas, sino “idiomas mixtos” (de dos lenguas diferentes), como el créole (criollo) de Haití y el papiamento de Curaçao (Corazón). Las jergas son idiomas de amistad cuando se habla con un asere, cuate, vale...