• Image about El tropico en una copa
©Jeremy Hudson/Getty Images

Por Marjorie Ross y Víctor Hurtado Oviedo


El barman agita la coctelera metálica al ritmo de un son latino y vacía su contenido en una bella copa de cristal. Una imagen clásica que hemos visto en decenas de filmes y que de inmediato sugiere trópico, mar azul y playas blancas. Copas de base alta, vasos alargados o de formas extrañas y todos los colores del arcoíris en líquidos de sabores espléndidos, adornados con trozos de jugosas frutas. El apasionante mundo de los cócteles parece no tener fin y ahora, modernizado, su popularidad va en aumento.



COCTELERA
>> Margarita Viva México
• 2 oz de tequila
1 oz de triple sec
1 oz de jugo de limón
1 limón
Gotas de salsa de chile picante (opcional)
Sal granulada con chile picante

Coloque la sal con chile sobre un plato, formando una capa delgada. Frote el borde de una copa con el limón y póngalo de inmediato sobre la sal con chile, para que quede cubierto con esta. Deje reposar unos minutos. Mientras tanto, mezcle todos los otros ingredientes en una coctelera con hielo. Cuele y vacíe sobre la copa, respetando el borde. Decore con una rodaja fina de limón.

>> Caipiroska Apasionada

2 rodajas de limón
½ oz de azúcar granulado (o al gusto)
1 oz de pulpa de maracuyá (fruta de la pasión)
1 ½ oz de vodka

Humedezca la orilla de un vaso corto y sumérjala en azúcar. Ponga en él las rodajas de limón y agregue el resto del azúcar. Con cuidado, maje con el mortero hasta que los granos se disuelvan. Llene tres cuartas partes de la coctelera con hielo. Agregue el vodka y el maracuyá. Agite, vierta en el vaso y sirva.
> Boom de la coctelería latina
Si queremos definir qué es un coctel, podríamos decir que es una mezcla casi mágica de bebidas alcohólicas, unidas a jugos de fruta, miel, leche, gaseosas, crema y especias, entre otros, para producir un trago único.

Los cócteles latinos se han lucido desde hace décadas en los mejores bares del mundo: mojitos, margaritas, caipirhinas ... la lista es amplia y bien conocida. Pero actualmente nos encontramos con un boom de la coctelería de América Latina realmente impresionante.

Esto se debe a la globalización de ingredientes tales como el maracuyá, la piña o la leche de coco y de infusiones de especias (chile, canela, jengibre, pimienta de Jamaica). Y también a la renovación de las recetas tradicionales, que han echado a volar con cambios de color y sabor sin límite.

> Recetas ganadoras
Esta es la época de los “mixólogos”, que han dejado atrás al barman de antaño.

Los mezcladores de hoy saben de química, de armonía, de estética y se precian de inventar sus propios cócteles y de reinventar los clásicos, con sus recetas “de autor” y el uso de ingredientes frescos.

Sabemos que para que un coctel se vuelva realmente popular, el nombre debe ser pegajoso y tener un sentido claro. Sabores distintos y nuevas propuestas también pesan.

Algunos de los preparados clásicos se mantuvieron en el hit-parade de las bebidas mezcladas gracias a los escritores que las consumían: el Mojito y el Daiquiri de Ernest Hemingway; el Mint Julep, de William Faulkner; el Martini seco del James Bond de Ian Fleming; el Screwdriver de Truman Capote…Un nombre famoso que acoja un coctel nuevo es lo ideal para asegurarle un lugar en la historia.

> ¿Cuándo se inventó la palabra ‘cocktail’?
Pasé mucho tiempo buscando cuál es el origen de esa palabra, y lo que encontré fueron demasiadas versiones distintas, a cuál más fantasiosa.

Personalmente, creo que el origen fue una broma cuyo objeto inicial ya se ha perdido. ¿Por qué se llama ‘margarita’ un coctel? Porque sí; porque se le ocurrió al que inventó su mezcla. Lo mismo, creo, ocurrió con ‘cóctel’, aunque, claro está, no puedo demostrarlo; pero ‘cola de gallo’ está tan lejos de evocar una mezcla de licores, que solo puede deberse a una ocurrencia humorística.

La primera constancia impresa conocida de ‘cocktail’ apareció en el periódico Morning Post and Gazetteer del 20 de marzo de 1798, en Londres. Allí se afirma que un político inglés era aficionado a tomar “cock-tail (vulgarly called ginger)”; en español: “coctel, popularmente llamado ‘jengibre’”.

Ello sugiere que el término ‘cocktail’ es de origen británico, aunque hay versiones que lo sitúan en los Estados Unidos y en México a principios del siglo XIX.

Es incierto el origen (la etimología) de ‘cocktail’ (gallo, cola). Unos dicen que se debe a que una mezcla se agitaba con una pluma de gallo; otras, a que ‘cocktail’ se deriva de la palabra francesa ‘coquetier’, vaso pequeño que sostiene un huevo pasado por agua: un boticario de Nueva Orleans lo usó (se cuenta) para servir tragos a inicios del siglo XIX.

El origen de ‘cocktail’ sigue en el misterio. Hoy trata de explicarlo la “etimología popular”; o sea, la que se inventa a falta de pruebas irrebatibles.