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> Dualidad, raíces y futuro
La ciudad esta repleta de barrios étnicos como la pequeña Etiopía, la pequeña Odesa o el reducto filipino, donde los emigrantes determinan su nueva vida sin perder sus raíces. El Farmers Market es un ejemplo de esta dualidad. Situado hacia el oeste en las comunidades de Fairfax/Mid-City, el mercado ofrece compra y gastronomía.

Los brillantes limones amarillos y las suculentas fresas maduras salpican de color los puestos de venta. Y para aquellos que les gusta la carne de caza fresca, uno de los puestos vende conejo. Aunque merece la pena explorar los puestos y tiendecitas, lo que importa en el Farmers Market es la comida, como el pescado fresco que se cocina allí mismo o el excepcional café de Bob’s Café and Donut House con mesas en un patio al aire libre en el que flotan media docena de diferentes idiomas en animadas conversaciones.

Para postre, Breadworks con largo mostrador y tres filas de suculentos pasteles, difícil para elegir. Mi favorito, con sabor a limón, me llevó a compartir conversación con James, sentado a mi lado; gerente jubilado de un hospital, se mudó a Los Ángeles en 1960. “La gente viene por el clima, pero se quedan porque hay muchas cosas que hacer. Hay conciertos gratuitos casi todos las noches de la semana, en toda la ciudad. No doy abasto”.

> Hollywood
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Union Station (estación de ferrocarril y metro), en Alameda Street, es un lugar de encuentro vivo y pujante con una de sus alas cerrada, usada solamente para filmaciones de televisión y de cine. Desde aquí se llega a Hollywood en la Línea Roja, parada en Highland.

Pasé la tarde con LeRon Gubler y Ana Martínez, directores de la Cámara de Comercio de Hollywood. Su grupo determina quién recibe una estrella en el Paseo de la Fama. “Es el único premio en la industria que es completamente accesible a la gente”, afirma elocuentemente Gubler. “El comité se reúne anualmente en junio para revisar 300 solicitudes de las que se seleccionan 24, atendiendo a criterios como longevidad en la industria, premios, logros y el trabajo de apoyo a causas caritativas”, dice Martínez. El premiado se compromete a estar presente en la ceremonia y la nominación puede llegar de un estudio o publicista, pero también los admiradores nominan a sus ídolos.

Visitando las estrellas se encuentran cinco jovencitos asiáticos frente a la de Jackie Chan, apretándose entre ellos para poder entrar en la foto. “La gente quiere conocer a un famoso y lo más cercano que existe es el Paseo de la Fama, punto de contacto inmediato y gratificante”, comenta Gubler.

Hollywood es una ciudad creadora y asesina de sueños como explica Danielle, camarera desde hace ocho años en un café de Hollywood Boulevard. “Esta es una gran ciudad… cuando se toma como lo que es. Miles de jóvenes llegan persiguiendo sus sueños de actriz, muchas de ellas de pequeños pueblos donde eran la más bonita. Aquí, compiten con otras miles de aspirantes, mucho más bonitas que ellas. Es importante perseguir tus sueños pero hay que tener los pies en la tierra”.

Su compañero de trabajo Antonio, es además actor en activo. “Para mí, Hollywood ofrece la oportunidad de expresarse a sí mismo. Esos que vienen aquí llevan algo dentro que les impide ser libres. Y eso es lo que Hollywood te ofrece. No te inhibe de ser lo que tú eres”.

Karla, la otra empleada que preparó mi café, también tiene su opinión propia. “Todos los que se trasladan a Los Ángeles están tocados de alguna manera. Esconden algún dolor pasado y quieren que sea la ciudad la que se lo cure”. En ese momento, pensé en Simón Rodia y sus torres.