• Image about El lenguaje de la economía
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La economía tiene secretos, incluso en sus palabras. ‘Economía’ deriva del griego oikonomía: de oíko’ (casa) y nómos (administrador). Un término cercano es ‘ecología’ (casa = ambiente).

Moneda’ viene del latín moneta pues en Roma se acuñaban monedas en el templo de la diosa Juno Moneta. Era la divinidad del buen consejo porque moneta se vincula con el verbo monere (aconsejar). Recordemos ‘amonestar’.

‘Cálculo’ proviene de calculus, diminutivo del latín calx (piedra caliza). En Roma, los cálculos (piedrecillas) se usaban para contar objetos. Se conserva el sentido de ‘piedra en un riñón’.
Maquila es una palabra árabe introducida en la España medieval para denotar ‘vaso de medida’. Se aludía así a la parte de la harina que se guardaba el dueño de un molino por moler el trigo ajeno. Maquila tiene hoy un sentido industrial. Un término similar es ‘emolumento’, del latín emolumentum: la harina (mola) que retenía un molinero.

¿De dónde sale ‘millón’? Del italiano milione; o sea, ‘mil grande’ (mil veces mil). Su origen es la palabra latina mille (mil). ‘Billón’ deriva del francés billion (un millón de millones). ‘Bi-’ equivale a ‘dos veces’. ‘Pecuniario’ viene del latín pecunia (reses que servían como medio de pago). Palabras relacionadas son ‘pecuario’, ‘peculio’, ‘peculado’ y ‘peculiar’ (propiedad particular).

El ‘fiscus’ romano era una cesta donde se ponía el dinero recaudado por impuestos. ‘Fiscal’ indicaba lo perteneciente al fiscus o tesoro público. Nuestro ‘pagar’ surge del verbo latino pacare (apaciguar) porque, al pagar un deudor, las dos partes quedan en paz (pax, pacis). Las palabras dicen, pero también esconden.