El Chupacabra ('El Chu') de Planes una película de Disney.

Pero no cualquier avión, es un súper avión animado en 3D con la más alta tecnología de los Estudios Disney; lleva el verde, blanco y colorado grabado cerquita de su corazón y en todo su fuselaje. México es su tierra y su personalidad es tan poderosa como su máscara de luchador y su capa de súper héroe. Su nombre: El Chupacabra (“El Chu”). 


Su historia es un secreto, pero en una entrevista súper exclusiva con la revista Nexos, el avión animado pone el toque latino en la tan esperada pelicula de Disney, Planes. En esta aventura luce la máscara de un luchador, pues su patria es el lugar de nacimiento de la lucha libre, y tanto sus colegas como él realizan muchas acrobacias en el cielo. También vemos un recorrido de la cámara por la rampa del aeropuerto internacional JFK y podemos echar un vistazo a Tripp, el avión de American Airlines que debuta en esta película.

Aviones narra la aventura de un avioncito fumigador (Dusty), que le tiene miedo a las alturas y no cuenta con el fuselaje correcto; pero desea fervientemente participar en la carrera alrededor del mundo The Wings Around the Globe Rally, donde con la ayuda de sus inseparables amigos, el camión Chug, la grúa Dottie y el ex avión naval de combate, Skipper, tendrá que demostrar que volar es mucho más que un problema de aeronáutica, es más bien una cuestión de corazón, valentía, amistad y la convicción de ir más allá de tus propias capacidades físicas.

En la carrera, Dusty conocerá maravillosos aviones de todo el mundo, entre ellos, El Chupacabra, con quien iniciará una amistad a primera vista que será invaluable tanto para el granjero poco aerodinámico, como para la superestrella latinoamericana.

Y así desde las alturas del mundo de la imaginación, el mexicano de carisma rimbombante, que se describe como “una estrella de telenovelas, cantautor, novelista, campeón corredor y sobre todo amante y no guerrero”, y que es conocido por sus compañeros de andanzas simplemente como “El Chu”, derrochó mucha de su deliciosa egolatría durante nuestra increíble charla.