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Christmas market. Old Town Square. Pregue. Czech Republic
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>> Praga
En República Checa la magia de la Navidad está en el aire y se siguen practicando antiguas costumbres como el Adviento y el día de San Nicolás. Para Nochebuena se ayuna un día y a la noche se sirven platos tradicionales como sopa de pescado, carpa frita y la infaltable vánocka, trenza de masa con frutos secos similar al pan dulce.
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prague, old town square, christmas market
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Además, la tradición de los pesebres (que data de los jesuitas del siglo XVI) se mantiene viva hasta hoy en los hogares. Por ello, los mercadillos están enmarcados por tradiciones populares, música festiva y manjares de la antigua Bohemia. Hay varios en los distintos barrios de Praga pero dos son los más grandes: el de la Plaza de la Ciudad Vieja (con conciertos y eventos musicales) y el de la Plaza de Wenceslao (centro de la vida pública desde la Edad Media).

Ambos abren a la mañana y venden artesanías checas, artículos de vidrio, juguetes de madera, velas aromáticas, joyería hecha a mano, coronas de Adviento, tazas, títeres y árboles de Navidad. Aquí tampoco faltan las delicias gastronómicas como salchichas o un exquisito jamón hecho a la brasa, acompañado de un buen vino caliente con especias (svarák).

>> Budapest
El mercado navideño de la bien llamada “París de Europa del Este” es muy joven (surgió en 1998) y se realiza en Vörösmarty. La bella plaza se ubica en el extremo norte de la mítica calle Vaci, en pleno centro de Pest y donde se encuentra, desde 1858, el célebre Café Gerbeaud.
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Chain Bridge and St. Stephen’s Basilica
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Este mercadillo es muy popular porque está en una de las plazas más hermosas de Budapest y porque tiene más de 100 puestos de artesanía tradicional húngara (certificada por la Asociación de Artistas Folklóricos Húngaros), presentaciones musicales y puestos con delicias gastronómicas. Quizás sea aquí el sitio ideal para encontrar los regalos más originales.

En los puestecillos se puede probar el tradicional pan lángos, cocido en el horno húngaro “töki”, salchichas asadas, strudels (pastelillos de hojaldre rellenos de dulce) y los llamativos kürto´s kalács, una pasta fermentada extendida que se enrosca en un rodillo de madera y se asa a la brasa con un poco de manteca y azúcar. Como en los otros mercados, la bebida más popular es el vino caliente con especias (forralt bor) servido en una taza especial (con un diseño diferente cada año) que se puede llevar como souvenir.