Dallas es la novena ciudad más grande de los Estados Unidos y en ella yace un secreto que vale la pena disfrutar: una incipiente y poderosa cultura vinícola y el movimiento que ha creado a su alrededor. Como el quinto productor del elixir de Baco en la nación, el soleado y seco clima del estado de Texas se presenta como lugar ideal para la producción de vinos.


Dallas es conocida por sus equipos deportivos, sus restaurantes y sus centros comerciales y lo cierto es que en Big D (como le dicen los lugareños) hay más restaurantes per cápita que en Nueva York. La producción, pasión y cultura por el vino van de la mano con sus excelente oferta gastronómica. Un placer que por mucho tiempo ha quedado restringido a conocedores.

Dos de las siete rutas del vino en el estado de Texas se encuentran en Dallas y sus zonas aledañas. Justamente a la salida del Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth, la ciudad de Grapevine, es nada más y nada menos que la capital del vino en Texas.

Tintos audaces y blancos poderosos que como bien explica James Tidwell el master sommelier del Hotel Four Seasons en Dallas ya son característicos del estado. Excelente vides españolas como Tempranillo y Albariño; uvas italianas como Vermentino o Sangiovese; francesas como Viognier, Syrah o Rousson, ya tienen su hogar en las praderas texanas. Las uvas del mediterráneo se han adaptado magníficamente a los variados microclimas de la región y recientemente los vinicultores de la comarca están creando excelentes tintos con uvas Malbec y Tannat.

Los vinos texanos son tan únicos como las familias que los crean. Cada bodega tiene una historia única e irrepetible. Y lo más inefable es que las rutas del vino dan cabida a todos, desde los grandes connaisseurs hasta los que acaban de probar los placeres de la uva decantada.

Cada bodega tiene una historia...

Los misioneros españoles comenzaron la tradición y hoy en día un sinnúmero de establecimientos continúan con la noble labor. Desde sus viñedos locales, hasta la crianza y el embotellamiento de los caldos, la experiencia completa de este arte milenario puede vivirse en la región.