Circuito de las Américas
Cortesía de Cota

La afición al campeonato de Fórmula 1 en Estados Unidos nunca ha sido tan intensa y masiva como en el resto del mundo. Ha habido carreras sueltas en diversos años y lugares, siendo el circuito de Indianápolis el único que las ha celebrado más de una vez (2000-2007). Esa inconstancia, entre otras cosas, no ha sido lo suficientemente determinante para crear raíces y una afición fiel. El nuevo circuito construido específicamente para la Fórmula 1 en Austin (Texas), puede hacer cambiar la perspectiva de la afición norteamericana sobre este campeonato.


Después de un hueco de cinco años desde la última carrera en Estados Unidos del campeonato de Fórmula 1, un grupo de entusiastas e inversores con el apoyo del estado de Texas, hicieron lo imposible para convencer a la organización de Fórmula 1 de celebrar las carreras en el nuevo Circuito de las Américas, aún siendo solo un proyecto, sin haberlo empezado a construir. Es difícil de saber a ciencia cierta cuánto dinero se ha invertido en su construcción, pues hay partes aun sin terminar, pero no baja de los 400 millones de dólares.

> El proyecto
Hoy en día este tipo de megaproyectos se construyen con más de un propósito en mente, pues el principal, en este caso la carrera de Fórmula 1, solo es una vez al año y el resto del año se queda en blanco. En el caso del Circuito de las Américas, se ha construido la Gran Plaza, un lugar de esparcimiento, con tiendas y jardines, en un espacio de terreno casi rectangular entre las curvas 15 a 19 y un anfiteatro para conciertos de 15.000 personas, debajo de la Torre de Observación. Esta a su vez es el punto más relevante del complejo, con una altura de 77 m con vista de 360º, desde donde se puede ver todo el circuito y hasta la ciudad de Austin a 15 km. El cuarto componente del proyecto lo componen la Grada Principal y las otras gradas a lo largo del circuito para los espectadores y las suites corporativas, capaces de acomodar a 120.000 personas y que se han se han construido con un estilo reminiscente a circuitos de carreras de los años 60.