No le va muy a la zaga en cuanto a popularidad, presencia en el mercado y grato sabor la dominicana Presidente, tipo pilsener, con más de 70 años de historia, cuyo nombre se creó en 1935 en honor al dictador Rafael Leónidas Trujillo. Los “fanáticos” de la cerveza encuentran también muy agradable la brasileña Brahama Chopp, la más consumida en ese país sudamericano, una pilsen liviana de un amargor suave y un rico toque ácido, muy “gustosa”, como dicen los brasileños.



Además


>> El “ataque” de las cervezas latinoamericanas 

Son muchas, variadas en sabor, color, aromas y textura las cervezas latinoamericanas que se pueden abrir. Todas ellas cuentan con sus partidarios fervorosos y también, todo hay que decirlo, con sus detractores.

Si bien en este listado no están todas las cervezas latinoamericanas que son, si lo son todas las que están. Configuran un registro indiscutible. Destacan, además de las citadas anteriormente, la guatemalteca Gallo, la colombiana, Águila, la venezolana Polar, la colombiana Club, la ecuatoriana Pilsener, la chilena Austral, la costarricense Imperial, la nicaragüense Toña o la panameña Atlas.

>> El maridaje de la cerveza

La cerveza, especialmente la de tipo “pilsen”, una de las más consumidas, goza de un maridaje excepcional con muchos platos.

Una jarra helada de rubia Cusqueña y un ceviche resultan una combinación deliciosa, de la misma manera que acompañando frituras de pescado y marisco menor como camarones (tan abundantes en la costa latinoamericana), ya sea cocidos o a la plancha.

Porque la cerveza, que ocupa el lugar del vino en muchas comidas, marida maravillosamente con el pescado, marisco y carne. De esta perfecta alianza nos deleitamos en bares y restaurantes. Casan muy bien los diferentes tipos de cerveza con sabores tanto agridulces como ahumados, amargos, picantes o ácidos. Incluso con conservas que poseen en su composición vinagre. También es una fiel aliada de las cortes de carnes o asados a la parrilla, especialmente las cervezas de mayor contundencia o fuerza.