Los contrayentes deben involucrarse por completo para que sea exitoso. Así, según señala la experta, una boda medieval requiere que los novios entren con caballos especialmente adornados y trajes adecuados. El vestido blanco de la novia funciona perfecto y una camisa negra, capa y espada para el novio, completan el atavío. Damas y acompañantes deben ir vestidos de época y la música será acorde con el tema.

El menú también debe guardar relación y hasta la etiqueta se debe adaptar al tema. Si es medieval, no habrá tenedores, pues en ese entonces no se usaban. Todo debe prepararse para ser comido con las manos y un cuchillo.

En cada caso, se busca hacer de la ocasión un acontecimiento espectacular y memorable, tan único como lo es cada pareja.

> El maestro de ceremonias
Su rol se ha ampliado, hasta extrapolarse con el de organizador de bodas.

Ahora debe:
  • Ser muy flexible para tratar de cumplir los deseos de los novios, pero firme para decirles “no” cuando lo que proponen no va a funcionar.
  • Saber dirigir correctamente el evento.
  • Establecer el cronograma de cada etapa, desde la reservación de ceremonia religiosa o legal, reservación del lugar, búsqueda de vestidos y trajes, música, fotografía y video, decoración, proveedores externos de servicios, envío de las invitaciones, el número final de invitados y cómo estarán ubicados, transporte de los novios, etc.
  • Coordinar hospedaje y transporte para invitados de fuera, desde y para el hotel.
  • Ya en el evento, determinar en qué momento se hace cada cosa y permanecer en su puesto hasta el final.
  • Siempre tienen la función de anunciar en el micrófono el programa pero, señala Carazo, “un maestro de ceremonias brilla cuando no brilla, porque debe hacer que toda la atención se centre en la nueva pareja”.